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Leer a su lado

Me ha gustado este texto de Elvira Lindo

"Leer. Leer sin ganas. Leer por aburrimiento. Leer para no hacer ruido. Leer para dejar que tu padre duerma la siesta. Leer porque no te dejan poner la tele. Leer porque ya nadie quiere contarte un cuento. Leer porque te han castigado sin salir.
Leer porque estás en la cama con fiebre. Leer porque estás solo. Leer porque imitas a tus hermanos mayores. Leer porque lo hace tu madre. Leer libros para niños. Leer novelas que no te dejan leer. Leer hasta que te apagan la luz. Leer sin leer, pensando en otra cosa. Leer en la biblioteca. Leer todos los libros de la biblioteca infantil. Leer porque tu hermana lee en la cama de al lado. Leer libros de Tintín en casa de tu abuelo. Reír porque tu tía llora con una novela. Llorar porque te da pena el abominable hombre de las nieves. Leer y leer y leer cinco líneas sobre sexo. Leerlas y leerlas una vez más. Leer porque quieres estar solo. Leer porque te sientes solo. Leer porque te crees distinto. Leer para encontrar almas gemelas. Leer aquello que aún no has vivido. Leer para llenarte la cabeza de pájaros. Leer para presumir. Decir que has leído un libro que no has leído. Resumir libros en literatura que no has leído. Sacar buenas notas en literatura haciendo resúmenes de libros que no has terminado. Leer para imitar lo que has leído. Leer para fardar. Leer para ligar. Leer para consolarte de un abandono. Leer por falta de planes. Leer por falta de amor. Leer porque se ha ido con otra. Leer para que no digan. Leer mientras esperas. Leer sentado en el wáter.
Leer para dormirte. Leer para poder hablar con él. Leer el libro que él te recomendó. Leer para sorprenderle. Leer por puro gusto. Leer por vaguería. Leer porque no te gustan los deportes. Leer porque no tienes un duro. Leer para olvidar.
Leer para recordar. Leer para aprender. Leer un coñazo impresionante. Leer un libro que no quieres que se acabe. Leer el libro de un amigo. Leer todos los libros de un hombre que te gusta. Leerle el pensamiento. Leer el libro que él está leyendo. Leer el libro que él querrá leer después. Leerle a tu hijo.
Leerle hasta que se quede dormido. Leerle hasta que te quedas dormida. Leerle el Tintín que tú leíste. Leerle cuando se muere el Abominable Hombre de las Nieves. Leerle y consolarle luego su llanto inconsolable. Leerle para que aprenda a estar solo. Leerle para volver a vivir la infancia. Leerle por gusto. Ver cómo un hijo lee. Releer. Leer sólo lo que te gusta. Leer sólo aquello que te emocione. Leer por amor. Leer a su lado."

Montse

Marcas de nacimiento. Nancy Huston. 2006.

Marcas de nacimiento. Nancy Huston. 2006.

Algunas familias tienen marcas que se transmiten de generación en generación, no son más que signos externos de esa herencia genética que, en parte, conforma lo que somos.
En este libro una marca sirve para concatenar la historia de cuatro niños que son cuatro generaciones de una familia. Son niños “marcados”, pero no por ese lunar de nacimiento, sino por la historia de su familia que, en cada caso, ha ido conformando el comportamiento de los progenitores y como consecuencia la personalidad de sus hijos.
Los niños tienen más o menos seis años cuando narran su historia.
Comienza Sol, en 2004, un pequeño tirano egocéntrico y megalómano que se tiene por rey del mundo. Su marca es un estigma, una tara que hay que borrar.
Sigue su padre, Randall, trasplantado a una ciudad que no es la suya y a circunstancias que no puede entender, solitario. Para él la marca es un amigo, un compañero.
Luego tenemos a Sadie niña que crece con sus abuelos añorando a su madre. Su marca es un demonio que le atormenta y le juzga, incluso le castiga.
Y, para terminar, tenemos a Kristina, con la que comienza (o termina) la saga, en plena Segunda Guerra Mundial.
La narración pues va de delante hacia atrás y son cuatro historias que se complementan, cada una explica en cierto modo a la anterior.
Me ha gustado el libro por su modo original de contar un hecho del pasado. A través de las repercusiones que tiene en las generaciones sucesivas. Al final tenemos una idea del conjunto completo con un desenlace (o un comienzo) sorprendente y terrible.

Manoli

Mil soles espléndidos. Khaled Hosseini.

Mil soles espléndidos. Khaled Hosseini.

La historia de dos mujeres en Afganistán en un tiempo en el que sus derechos fueron del todo eliminados, en una época de guerra y hambre.
Son las dos esposas de un mismo hombre, una mayor y dócil, la otra más joven y luchadora. Ambas sufren el maltrato de un marido brutal y de una sociedad opresiva, pero cuando asoma una ligera esperanza, luchan por cambiar su situación aunque sea a costa de un gran sacrificio.
Recuerda a “Cometas en el cielo”, el autor trata el mismo tiempo desde una perspectiva femenina, pero aquí no hay pecado a expiar, solo opresión y sufrimiento.

Manoli

Mejillones para cenar. Birgit Vanderbeke.

Mejillones para cenar. Birgit Vanderbeke.

Hacer una reseña de este libro resulta para mí no sólo gratificante, si no que es casi un homenaje a nuestro club de lectura.
Ya he comentado en alguna otra ocasión que cuando nos reunimos la primera vez, teníamos una lista de libros sacados de "Ideas de Bibliotecarios" del Ministerio de Cultura, en la que el título número diecisiete era Mejillones para cenar de Birgit Vanderbeke. Voté por este libro porque me resultaban desconocidos tanto la escritora como el título, hasta el punto que creí que era un gazapo incluído por alguien con ganas de bromear. Manoli estuvo investigando y descubrió que el libro realmente existía; me envió su ISBN, pero también constató que estaba descatalogado. Hace poco, y para mi sorpresa, supe que lo habían reeditado. Lo adquirí y lo leí.
Siguiente sorpresa: ni por asomo me imaginé de qué iba la novela. Por el título podría parecer de temática erótica, pero no. Está catalogado como literatura juvenil (y a todos los jóvenes se lo recomiendo) pero es mucho más, es un libro para todas las edades. Es una crítica a las familias fuertemente jerarquizadas, donde el miedo rige las formas, donde los convencionalismos imperan. Con un lenguaje ameno y con ingenio, la hija mayor pone en cuestión los valores tradicionales un día que NO es como otro cualquiera. Se crea una especie de momentáneo despendole familiar que no deja indiferente.
Desde aqui un beso a mi padre, al que sin mejillones ni ningún otro bivalvo, mis hermanas y yo queremos tanto.
P.D. Me alegra haberlo encontrado.

Inma

"El arte de amar" de Erich Fromm

"El arte de amar" de Erich Fromm

Este libro, junto con el "Miedo a la libertad" forma parte de  la historia del pensamiento del siglo XX.
Para Fromm el amar es un arte que necesita práctica, disciplina como cualquier otro arte. Para ejercerlo hay que concentrarse en amar y para ejercerlo se necesita voluntad, sentirlo como algo agradable. Amamos cuando escuchamos, vivimos en el hoy, y somos sensibles ante los demás.
El amor no es el amor biótico, es decir el amor dependiente, el del feto con la madre; el de Dios y el creyente; el  del sadomasoquista y el sádico, el amor maduro es el que da sin esperar a recibir. Dar significa que otro recibe por lo que comparten la alegría de lo creado.
Pero en al sociedad actual (Fromm escribió este libro en 1956) donde al hombre se le adocena, aborrega y se convierte en un autómata el amor verdadero es casi imposible. Hasta que no surja el hombre nuevo---individuo y no masa el amor auténtico no se desarrollará plenamente.
No sólo el amor erótico, sino el amor a Dios, a los padres, a los hijos, e incluso a sí mismo. Me ha parecido un libro interesantísimo que realmente da mucho que pensar. Sobre todo darte cuenta de lo difícil y complicado que es amar de verdad.

Mabel

KHALED HOSSEINI: COMETAS EN EL CIELO (2003). Salamandra Barcelona.

KHALED HOSSEINI: COMETAS EN EL CIELO  (2003). Salamandra Barcelona.

Cuando las Torres Gemelas cayeron aquel 11 de Septiembre, Khaled Hosseini llevaba escritos dos tercios de la novela que hemos leído. Durante meses meditó y decidió dejar de escribir y tirarla a la basura. ¿Quién iba a querer leer una historia sobre afganos en esas circunstancias históricas y en Estados Unidos? Pero su mujer le animó y le insistió para que la terminara y, hete aquí, que tras su publicación se convirtió en un fenómeno editorial, primero en su país de residencia y más tarde en el resto del mundo. Se han vendido más de 8 millones de copias del libro en todo el mundo y se ha traducido a 40 idiomas.
Khaled Hosseini nació en el Kabul de Amir y Hassan en 1965, más cercano en sus circunstancia familiares y sociales al primero, pues su padre era diplomático y su madre profesora de farsi y de historia en un instituto. Esto le permitió conocer otros países. En 1976 le destinaron a París y allí se fue a vivir toda la familia. En 1980 se preparan para volver a Kabul, pero se produce la invasión soviética y la familia decide marcharse a Estados Unidos, donde piden asilo político. Se trasladan a California (San José) y allí es donde Khaled acaba sus estudios secundarios. Su vida tiene ciertos paralelismos con la de Amir, porque también tuvieron que vivir de los servicios sociales los primeros años ya que lo perdieron todo.
Ingresa en la Universidad de Santa Clara y termina Biología en 1988, pero no contento con la carrera, se matricula en Medicina en la Universidad de San Diego y se licencia en 1993. Tras esto comienza sus prácticas en el Hospital Cedars-Sinaí de Los Ángeles de 1996 al 2004. Es durante las interminables guardias en este hospital cuando empieza a escribir la historia de Amir. La publica en 2003 y, tras el éxito, abandona la Medicina para dedicarse a escribir.
En sus primeros años en Estados Unidos su interés por Afganistán fue menor: las necesidades diarias, la preocupación por integrarse en el instituto, le hacen dejar de preocuparse por las informaciones políticas de su país. Pero la llegada de los talibanes en 1996 le hace volver a interesarse por lo que pasa allí (“leer lo que estaban haciendo me llenaba de vergüenza, era indignante. Crecí en el Kabul en los setenta y allí siempre ha habido religión, pero no de esta manera”).
El éxito de la novela le hace volver a Kabul en 2003: vio la ciudad destruida y a sus habitantes en la miseria. De todas formas, la experiencia fue buena y se trajo muchas anécdotas de la generosidad de la gente y de la buena acogida que tuvo.
En 2006 el ACNUR le nombra embajador de buena voluntad y vuelve a Afganistán en 2007. Los cambios que ve en el país son grandes, pero también ve las carencias que aún quedan: Kabul tiene sus barrios reconstruidos pero la inseguridad por los atentados suicidas y la situación del resto del país está todavía sin control; por eso, aboga por el mantenimiento de las tropas y ayudas internacionales.
El éxito de sus dos libros, que hablan de la vida en Afganistán, le han hecho ser uno de los pocos afganos de gran reconocimiento internacional y ha contribuido a cambiar la imagen de su país de origen. Se considera embajador cultural de su país: cree que la cultura en general puede ayudar en la reconciliación nacional y a explicar al resto del mundo cómo se vivía y cómo se vive ahora en su país (“hay una carencia de información y de comprensión generales, no sólo en Estados Unidos… se tiende a ligar el problema de Oriente Próximo con Afganistán, un notable malentendido que mis libros intentan desmontar”). Con Cometas en el cielo consiguió generar cierto diálogo, pero le llovieron las críticas, porque muchos afganos piensan que son temas tabú de los que no se puede hablar abiertamente (es preferible no hablar sobre lo que les divide).
De todas formas, insiste en que lo que le impulsó a escribir la novela fue la historia de los personajes, no las ideas políticas.
El título original de la novela es The kite runner (“el volador de cometas”, ¿en referencia a Amir o a Hassan), pero en España se le puso “cometas en el cielo”.
La obra ha sido llevada al cine con el mismo título. El director de la película es Marc Forster (que ha dirigido obras como Buscando el país de nunca jamás, Monster’s ball y la última de Bond Quantum of Solance). Trabajó mano a mano con Hosseini y decidieron rodarla no en inglés, sino en farsi. Además, buscaron a los protagonistas por todo el mundo, en asentamientos afganos en diferentes países, también en Afganistán e Irán; finalmente encontraron a los dos niños en el mismo Kabul. Fue nominada a los Oscars a Mejor Película en Habla no Inglesa y Mejor Banda Sonora (al español Alberto Iglesias).

Su segunda novela es Mil soles espléndidos (2007) ha seguido la estela de éxitos de la primera: ha estado 27 semanas en la lista de libros más vendidos de The New York Times (Cometas estuvo 180 semanas). En España también es uno de los más vendidos. La historia se centra en dos mujeres afganas en la época talibán, casadas con el mismo marido, pero cada una de una edad y clase social diferente, representando dos mundos distintos que se ven abocados a unirse. Ambas se hacen amigas y se apoyan. Paralelamente se cuenta la historia política del país.

Zaida

La hermandad de la buena suerte. Fernando Sabater. 2008.

La hermandad de la buena suerte. Fernando Sabater. 2008.

Se trata de un libro raro. Lo venden como trama detectivesca pero no lo es, creo más bien que es una novela de personajes. Hay poca acción y lo poco que pasa no queda muy claro por qué ocurre, en cambio, personajes como el Doctor o el Profesor están muy trabajados. Todos ellos son bastante surrealistas (la cantante sin voz, el viudo que habla con su esposa, el informador que vive en una sauna, el “monstruo” encerrado, el guardaespaldas asesino…), también lo son las situaciones en las que se ven envueltos.
La novela presenta un sentido del humor particular, a veces me dio la impresión de estar escrita en broma, como si fuera una burla.

Fue Premio Planeta 2008 y, aunque se lee cómodamente, es un título totalmente prescindible.
Por si os interesa os pongo la dirección de una entrevista a Sabater:
http://zonadelescribidor.blogspot.com/2008/10/la-curva-del-pardo-premio-planeta-2008.html

Manoli

Cita.

"El hombre construye casas porque está vivo, pero escribe libros porque se sabe mortal. Habita en bandas porque es gregario, pero lee porque sabe que está solo. La lectura no toma el lugar de nadie más, pero ninguna otra compañía pudiese remplazarla".

“Como una novela”,  Daniel Pennac.

 

Los Derechos imprescindibles del lector:

1. El derecho a no leer.
2. El derecho a saltarnos las páginas.
3. El derecho a no terminar un libro.
4. El derecho a releer.
5. El derecho a leer cualquier cosa.
6. El derecho al bovarismo (enfermedad de transmisión textual).
7. El derecho a leer en cualquier sitio.
8. El derecho a hojear.
9. El derecho a leer en voz alta.
10. El derecho a callarnos.

 Daniel Pennac

(Aportada por Mercedes)

Tonto, muerto, bastardo e invisible. Juan José Millás.

Tonto, muerto, bastardo e invisible. Juan José Millás.

No puedo decir que Millás sea uno de mis autores preferidos y quizás esto hace que lea sus libros sin entusiasmo y con prejuicios.
El título de esta obra desde luego no es muy atrayente  y  el contenido tampoco.
 Cuenta la historia de Jesús,  jefe de personal de una empresa, que un día lo despiden y comienza a vivir una doble vida. Por una parte la real, con su mujer y su hijo  y por otra la imaginaria que va contando a su hijo por medio de cuentos. Hasta que se cansa y abandona a su familia para vivir permanentemente en el mundo que se ha creado.
Desde esta posición hace una crítica feroz del sistema político y de la sociedad.
Transcribo algunas de los opiniones que vierte:
“..la socialdemocracia se caracteriza por ser la única filosofía de la vida que permite hacer lo contrario de lo que predica en nombre de lo que predica.”
“El socialismo no consiste en tratar a todos igual, sino en no tratar igual a los que son desiguales”
Personajes con papel destacado son, Beatriz Samaritas, adivinadora de futuro, y Luis un amigo de la infancia, que los presenta como personajes reales.
Luis aconseja al protagonista que consulte a Beatriz sobre el éxito que tendrá la empresa de papel que quiere montar. Luis le dijo “llama a Beatriz, los políticos y los banqueros van a que ella les eche las cartas, la mitad de las decisiones políticas y empresariales de este país las toman las cartas de Beatriz…”
Luis regenta un sex shop, en el que trabajan mujeres captadas de otros países que se encuentran en situación de esclavitud para saldar la deuda que contrajeron por escapar de sus lugares de origen.  El protagonista consigue liberar a una de ellas y por medio de la relación que nos relata conocemos la terrible situación en que se encuentran. Finalmente escapa con ella a Dinamarca, que era donde ella creía vivir. Copenhague la pinta como una ciudad de cuento que le produce miedo:
“Resultaba inquietante ir solo por el medio de una calle de juguete, sabiendo que en el interior de las casas de muñecas podían estar sucediendo las historias atroces de los cuentos”
Resulta una lectura bastante ácida, la crítica que hace del modo de vida occidental es demoledora y lo hace desde el punto de vista de un personaje, el protagonista, que Millás lo presenta como absurdo.

Mercedes

Cabeza de perro. Morten Ramsland. 2005.

Cabeza de perro. Morten Ramsland. 2005.

Salamandra Barcelona 2008

Tres años tardó en publicarse en España este acontecimiento editorial en Dinamarca. Demasiados, me parecen a mí, para una novela de saga familiar estupenda.
Debo decir que me encantan las historias de familias y, cuanto más raras, mejor. Y ésta lo es. O me equivoco, no lo es: lo que les pasa es como la vida misma.
La novela está narrada por un representante de la tercera generación de los Eriksson (cuarta, si contamos al bisabuelo Colmillo, presente en la historia), Asger que vive en Ámsterdam, pero que debe volver a Dinamarca porque su abuela BjØrk está moribunda y demanda su vuelta avivándole el recuerdo de las historias de la familia en el pensamiento de Asger. Así, el protagonista, mientras se va acercando a su tierra, se ve asediado por todo lo que sabe de estos noruegos que emigraron a Dinamarca: el cubista y alcohólico abuelo Askild, BjØrk que se reanima con las latas de aire envasado de su Bergen natal, el buscador de tesoros Orejotas, los tíos Cabezamanzana y la Pelma… y las miles de ramificaciones de este complejo árbol genealógico. Asger va intentando así exorcizar los fantasmas de su propia historia.
La narración es discontinua, con avances y retrocesos entre antepasados y descendientes, con una mezcla de personajes de diferentes épocas y con un relato minucioso de las excentricidades de todos aquellos que tienen relación con la familia Eriksson.
Asger va hablando para sí, por eso, no se preocupa de aclararnos algunos datos que le vienen a la memoria (aunque luego todas las piezas encajaran). La historia se la contará también a su hermana Stinne que colaborará y completará algunas lagunas. Todo parece caótico, porque lo es, pero creo que esa anarquía al contarla es uno de sus atractivos. Se nos exige atención a la hora de leer, no sólo para reconstruir la historia linealmente, también para distinguir a los personajes: los difíciles nombre noruegos y daneses, algunos muy parecidos (la abuela BjØrk y el amigo de Asger BjØrn), se nos complican con los sobrenombres (Orejotas, Pelma, Cabezamanzana, Colmillo, el Embustero) que casi todos tienen (muchos puestos por el patriarca alcoholizado y desastre humano, Askild).
Me ha recordado mucho al leerla a las novelas sudamericanas de realismo mágico, pues el elemento sobrenatural aparece, pero es una magia más sucia, más sórdida, nada que ver con los aparecidos de Isabel Allende que “ayudaban” a sus descendientes. La poética de esta prosa es de uso diario, de sucesos tan naturales como las adicciones (al alcohol, al juego, al sexo), los fraudes a Hacienda o las relaciones sexuales. Contado todo sin dramatismos, con un estilo un poco ingenuo, que acrecienta las miserias sin llegar a tener ese formato de “reality show” que impregnan estos temas cuando lo tratan malos escritores. 

En el libro se coloca una cita de un periódico que dice: “Ramsland escribe como si fuera un camión de bomberos con la sirena puesta y a toda marcha” y creo que ha acertado completamente con el símil. Nos va arrollando la narración y es difícil dejar de leer (me ha molestado tener que leerla a trompicones); el autor te desestabiliza emocionalmente cuando te vas identificando con los personajes y vas odiando a algunos por sus miserias y comprendiendo a otros por sus errores. Además, hay episodios de gran hilaridad.
En definitiva, me ha encantado, aunque no sé si todo el mundo compartiría esta opinión, porque creo que se encuadra en esa categoría de libros raros con los que yo disfruto. De todas formas, se parece un poco con una de las novelas que nos vamos a leer: “Middlesex”, uno de mis libros favoritos, aunque éste ambientado en una familia de griegos turcos que emigran a Estados Unidos.
Destaco una frase que le repite el Orejotas Niels a su hijo: “No dejes que la oscuridad te atraviese. Es mucho mejor que atravieses tú la oscuridad”.

Zaida

¿Empezamos de nuevo?

¿Empezamos de nuevo?

14 de febrero, San Valentín, día de los enamorados y de las tiendas de regalos.
Para conmemorar esta fecha propongo iniciar un nuevo relato compartido que será, por supuesto, una novela romántica. Triste, divertida, satírica, victoriana, futurista… ya veremos.
Para dar pie, empiezo yo proponiendo poco más que el título.


Manoli


La colina del silencio.


Desde la ventana se divisaba un panorama otoñal. Los árboles dorados se mecían con la brisa y la luz tenía ese matiz triste del atardecer.

WILLIAM BOYD. SIN RESPIRO (2007). Alfaguara

WILLIAM BOYD. SIN RESPIRO (2007). Alfaguara

Ya hemos hablado en varias ocasiones de la Generación Granta, ese grupo de escritores británicos que agrupó el editor de la revista Granta en 1983 como el presente y el futuro de la Literatura del Reino Unido. Entre los siete novelista que nombra Bill Buford está William Boyd, junto a Ian McEwan, Salman Rushdie, Kazuo Ishiguro, Martin Amis, Graham Swift y Julian Barnes. Pero la crítica de su país hoy en día está dividida: el suplemento literario del Times ha calificado sus libros de facilones y se debate si es un buen escritor que hace novelas o un buen entretenedor que hace novelas.  Lo cierto es que a Boyd no le preocupa tanto la experimentación estilística o formal de sus obras como fortalecer la tradición de la novela de espías de Graham Green o Evelyn Waugh o de Aldous Huxley en su vertiente de crítico sardónico de la sociedad y sus tipos. Con respeto a su inclusión en este grupo, cree que es una asociación forzosa porque sus estilos literarios no tienen relación. Las únicas conexiones del grupo son que todos ellos han estado ligados a Oxford y a la revista The New Statesman (aunque en diferentes años).

Tan errante en sus años de niñez y juventud como Eva Delectorskaya, William Boyd nació en Accra (Ghana) en 1952 en una familia escocesa. Aunque pasó su niñez entre Ghana y Nigeria (donde vivió la Guerra Civil de Biafra), estudió en Escocia en un colegio interno. Inició sus estudios universitarios en Niza donde se había trasladado su familia, pero los completó en Glasgow y más tarde realizó el doctorado en Literatura Inglesa en Oxford. Fue allí donde, ejerciendo como profesor, empezó a escribir y publicó su primera novela: Un buen hombre en África (1981). La buena acogida del libro hizo que siguiera escribiendo novelas, además de cuentos, y que abriese su abanico a otras formas de escritura: los guiones televisivos y cinematográficos (destacan Scoop de Woody Allen y Chaplin de Richard Attenborough), además de ser crítico de televisión en una revista. Está casado con la editora jefe de una conocida revista inglesa (su encuentro tuvo lugar en la Universidad de Glasgow). Es miembro de la Real Sociedad de Literatura Británica y Oficial de la Orden de las Artes y las Letras Francesas: con Francia tiene una gran relación porque en su juventud vivió en Niza y luego pasó varios años en París. Son numerosos los premios que su obra ha cosechado además de haber sido honrado con varios doctor honoris causa.
Tras vivir fuera de Gran Bretaña durante varios años, primero en París y más tarde en Nueva York, se instaló en Londres, donde actualmente vive y se siente más a gusto (porque es tan grande que puedes pasar inadvertido). A pesar de ello es una persona bastante crítica con sus compatriotas y ciertas de sus instituciones. Se declara ateo y republicano (“Gran Bretaña sería un país más sano si no tuviese monarquía”), critica la antipatía de los londinenses y el clasismo de la sociedad británica. A pesar de todos los lugares en los que ha vivido, no se considera un gran viajero y reconoce que en sus libros la mayor parte de las ciudades que aparecen no han sido nunca visitadas por él. Además, siguiendo la moda de los escritores metidos a viticultores, también ha invertido en este terreno.

Se pueden dividir su obra en:
-    Comedias dramáticas en las que siempre aparecen ingleses confundidos y desesperados por un entorno que no comprenden (Un buen hombre en África, Como nieve al sol, Barras y estrellas, Armadillo)
-    Dramas en los que se narra la vida de ingleses que no son comprendidos por el entorno en el que están,  y en las que se intenta explicar el siglo XX desde diferentes disciplinas (cine, investigación del comportamiento animal, artquitectura y medicina): Playa de Brazaville, Las nuevas confesiones, La tarde azul

Un tema recurrente en su bibliografía es el de las apariencias: nada es lo que parece; ni en el mundo del espionaje (Sin respiro), ni en el de la venta de obras de arte (Barras y estrellas) o en las empresas de seguro (Armadillo). Y relacionados con éste desarrolla los de la traición y el sentimiento de identidad  (todos ellos aparecen en Sin respiro). Éste es un tema que le obsesiona: lo explica por la “extraña” manera en la que creció (consideraba Ghana su hogar, pero que era un blanco que vivía entre negros, mientras que en Escocia se sentía como un completo extraño).
Conoce muy bien las claves para crear intrigar y enganchar al lector de capítulo en capítulo (ved cómo termina cada uno) y se preocupa por armar y liar la trama. En esto se ha dejado influenciar mucho por el trabajo en el cine: sus novelas suelen ser muy cinematográficas.

En algunas de sus obras se ha preocupado más por innovar. Destaca el cuento El destino de Nathalie X (en el libro del mismo nombre) en el que juega con la estructura narrativa de una forma similar a Bolaño en Los detectives salvajes (años antes de que éste lo escribiera) o Nate Tate donde relata la historia de un mítico pintor norteamericano contemporáneo de Jackson Pollock, con abundantes citas y notas a pie de página, fotos del pintor y comentarios de figuras relevantes en la sociedad americana (Gora Vidal). Pero este artista… nunca existió: es una invención pura de Boyd.

Otro aspecto destacable de su obra es el uso de un característico humor negro británico, especialmente resaltable en las obras donde el protagonista es un atribulado inglés en un mundo hostil.

Sin respiro estaba basada en una trama de espionaje verdadera que salió a la luz hace diez años: se publicó un informe escrito por cuatro miembros del Servicio Secreto (entre ellos Roald Dahl, parece ser que además de escritor era un espía en Washington tipo ligón como James Bond) sobre las actuaciones del Servicio Secreto Británico a principios de los años 40 en EEUU para involucrar al país en la guerra.
Ha ganado los premios Costa Award de 2006 y Richard and Judy Best Read of the Year.

Algunas de sus obras más destacables son:
-    Un buen hombre en África (1987): narra la historia de un diplomático británico en África Occidental que recurre al sexo y al alcohol para contrarrestar una existencia aburrida con resultados cómicos y desastrosos.
-    Barras y estrellas (1987): Henderson Dores es un tímido inglés, tasador de una importante galería de arte en Nueva York, que está enamorado del pueblo americano y desea con todas sus fuerzas ser aceptado por aquella sociedad. Para conseguirlo deberá cambiar su forma de ser y superar sus inhibiciones, lo que le ocurrirá a lo largo de un rocambolesco viaje de trabajo a Luxora Beach, un pueblecito situado entre Georgia y Alabama, donde viven el excéntrico millonario Loomis Gage y su curiosa familia.
-    Como nieve al sol (1988): relata una campaña militar en África Oriental durante la I Guerra Mundial. Su protagonista, un joven de buena familia inglesa que desprecia el ejército, se ve abocado a alistarse tras un desdichado romance para buscar a su hermano mayor herido. En el frente entrará en contacto con una serie de personajes que, como él, están allí más por circunstancias de la vida que por convicción.
-    Las nuevas confesiones (1989): parece que es uno de sus mejores libros. Un director de cine escocés se mete en problemas y conocerá un poco la gloria en el Berlín de la postguerra y en el Hollywood del senador McCarthy
-    Armadillo (2001, aunque editada en España en 2007): nos cuenta la vida de un agente de seguros al que su vida sencilla y simple cambia de un día para otro. Nos habla del mundo de las aseguradoras y cómo, tras ese falso sentimiento de seguridad que nos proporcionan, son mundos corruptos donde se sospecha del que reclama el pago de una póliza por un siniestro, pero que a la vez son capaces de asegurar edificios para luego quemarlos y cobrar las pólizas por catástrofes.

Parece que también es un buen escritor de cuentos y ha publicado varios volúmenes de ellos. Respecto a ellos, él se considera novelista como tendencia natural y explica que los cuentos le permiten experimentar con una idea que ha tenido o con una técnica que luego desarrolla en sus novelas, son como una especie de laboratorio.

Zaida

La suma de los días. Isabel Allende. 2007.

La suma de los días. Isabel Allende. 2007.

Esta autora tiene una facilidad para narrar historias increíble de modo que, cuente lo que cuente, la lectura engancha y vas pasando de una página a otra como en volandas.
En este caso nos cuenta parte de la historia de su familia, la más reciente, aunque con algunos guiños al pasado, pero igual podría ser una novela porque estos familiares son de lo más pintorescos.
Hay mucha tristeza en este libro, muchas penas, pero se afrontan con valentía y con amor. Algunas se solucionan y otras no, como en todas las casas, pero la vida sigue. Hay también mucho sentido del humor.
Sirve para conocer un poco más a la autora y su ambiente aunque a veces da la impresión de que andas cotilleando en la vida ajena. ¿Cómo es posible que sus parientes hayan permitido que aireen sus historias de ese modo? Prefiero, con mucho, sus novelas.

Manoli

Sobre libros y lectura.

Os mando estas citas que me he encontrado de Jorge Luis Borges :
 
"Siempre me imaginé que el paraiso sería algún tipo de biblioteca"
 
""Hay quienes no pueden imaginar un mundo sin pájaros, hay quienes no pueden imaginar un mundo sin agua; en lo que a mí se refiere soy incapaz de imaginar un mundo sin libros."
 
Esta es de José de Vasconcelos (Filósofo mejicano-1882-1959):
 
"Un libro, como un viaje, se comienza con inquietud y se termina con melancolía"

Mabel

NAGUIB MAHFUZ: EL CALLEJÓN DE LOS MILAGROS (1947)

NAGUIB MAHFUZ: EL CALLEJÓN DE LOS MILAGROS (1947)

“Los derechos humanos son conciliables con el Islam”


El Premio Nobel de Literatura sólo ha sido concedido una vez a un escritor de lengua árabe: Mahfuz lo consiguió en 1988. Éste reconocimiento le fue otorgado por “haber elaborado un arte novelístico árabe de validez universal”. Precisamente por sus novelas (aunque también era poeta, cuentista, periodista y guionista de cine) es reconocido a nivel mundial. En la Literatura Árabe la novela no es un género que se haya desarrollado mucho (la Poesía, la Oratoria y el Cuento, en cambio, sí) y este egipcio, recogiendo el aprendizaje de la novela occidental del siglo XIX e influyéndose de la tradición árabe, le dio forma y la desarrolló.
Con una vida larga y prolífica (1911-2006), Naguib Mahfuz nació en El Cairo, en uno de los barrios antiguos como éste donde se ubica el callejón de Midaq. Enamorado de su país, nunca quiso salir de él (sólo lo hizo en dos ocasiones para visitar Yugoslavia y Yemen) y lo retrató a través de sus personajes y de los ambientes de sus obras, no sólo de la época contemporánea en la que vivió sino que también tiene obras ambientadas en el Egipto Faraónico.
Persona muy comprometida social y políticamente, a pesar de ser un personaje muy reconocido en su país, en sus últimos años de vida se vio acosado por la fiebre extremista islámica y fue tachado de “hereje” por  presentar de modo irreverente a Moisés, Jesús y Mahoma en Hijos de nuestro barrio (1959), un obra que le valió el reconocimiento mundial, se publicó por entregas en su país, pero luego fue prohibida (aún hoy, aunque según él se vendía en todos los kioscos). A finales de los años 80, el líder islamista radical Omar Abdel  Rahman (en prisión por el atentado a las Torres Gemelas de 1993) lanzó una fatua (condena a muerte) por este libro. En 1979 apoyó el tratado de paz entre Egipto e Israel y fue incluido por eso en la lista de negra de varios países árabes y fue víctima de varios atentados, lo que le llevó a recluirse en su casa, con protección de la policía. Aunque intentó mantener una vida literaria activa e iba todas las mañanas al Café Alí Babá a leer la prensa local antes de entregar su columna en el periódico  Al-Ahram Weekly. En una de estas salidas en 1994 dos personas intentaron asesinarle y le asestaron varias cuchilladas en el cuello (fueron apresados y ajusticiados en la horca). A consecuencia de ello, su salud se vio seriamente afectada: daños en la vista y el oído y parálisis en el brazo derecho, le impidieron seguir escribiendo. Tras varios años de rehabilitación consiguió escribir relatos muy cortos.
Era una persona de pensamiento moderado, tanto político como religioso. Pensaba que los estados debían ser laicos  y que la convivencia entre culturas era posible y que se podía conseguir a través del diálogo. Siempre defendió que el Islam y la democracia eran compatibles. Era partidario de la coexisten pacífica de los estados palestino e israelí. Defendía la libertad de expresión y la de creencias religiosas: para él cualquier religión era “amor a la gente y a la vida y una relación íntima entre persona y Dios”, por eso le preocupaban por igual los  llamamientos de Bush a la cruzada y de Bin Laden a la yihad.
Con respecto a su país, de muy joven la historia le hizo que tuviera ideas nacionalistas. En los años de la II Guerra Mundial (en los que se desarrolla la trama de esta novela), con los británicos usando Egipto como base para sus operaciones en África, se afilió al Warf, partido nacionalista de ideas antibritánicas, que defendía el fin del colonialismo encubierto. Tras el fin de la guerra, Egipto reclama a los ingleses el control del Canal de Suez y de Sudán. Pero en 1952, Nasser organiza una revuelta armada y se alza con el poder, derrocando la monarquía e instaurando una república. Naguib al principio estuvo a la expectativa pero sobre 1959 también se muestra crítico con este régimen, por su servilismo hacia la URSS y por intentar instaurar un régimen policial. Prefería que se dejara de luchar contra otros países y que los políticos se dedicaran a solucionar los problemas internos y se acabara con la dictadura.
Nació en 1911 en El Cairo, siendo el menor de los siete hijos de un funcionario público. Su familia era modesta porque el puesto de su padre era bajo en la escala del funcionariado, pero le permitió tener una buena educación formal que le llevó hasta la Universidad de El Cairo, donde estudió Filosofía. Su interés por la escritura y las letras le llega muy joven (ya en el Bachillerato se dedicó al estudio de la literatura medieval y arábiga). Cuando está estudiando en la universidad empieza a escribir artículos en revistas especializadas y a perfeccionar su inglés. Pero no será hasta que termine sus estudios cuando empiece con la ficción, aunque en principio serán cuentos y relatos cortos; no escribirá su primera novela hasta 1939, comenzando con una serie de novelas históricas sobre Egipto.
Su dedicación a la literatura fue diaria, pero para ella dedicaba las tardes: por las mañanas fue un funcionario público (en diferentes organismos: administrativo en la Universidad de El Cairo, secretario del Parlamento, director del Instituto de Préstamos Legales, director del Departamento de Censura, presidente de la Empresa de Fomento Cinematográfico y consejero especial del ministro de Orientación Nacional), simultaneando esta actividad con la colaboración periodística. Pero era muy metódico y todas las tardes dedicaba unas horas a escribir (sus amigos decían que nos les hacía falta reloj para saber la hora, sólo saber qué estaba haciendo Mahfuz en ese momento).
Sus primeras novelas son históricas de la época faraónica (pretendía escribir 40): La batalla de Tebas (1943).
A partir de 1944, la realidad del Egipto inmerso en la guerra con la ocupación inglesa le hace empezar pasarse a la novela realista de temas sociales en ambientes cariotas: los protagonistas son la ciudad y sus habitantes. La primera de la serie es Jan al-Jalili (1945) y El callejón de los milagros (1947) será la que le dará fama, que se consolidará con su Trilogía de El Cairo (Entre dos palacios, La azucarera y Palacio del deseo) (1956-57), donde cuenta la historia de una familia desde principios de siglo XX hasta los años ’40 y expandirá su nombre por todos los países de lengua árabe. En estas novelas hace un retrato muy descriptivo de todas las clases sociales, alcanzando progresivamente un acercamiento a la novela psicológica. Su técnica se acerca a la del Naturalismo y el Realismo y, por eso, algunos críticos han dicho de él que es al Cairo lo que Balzac a París. Pero mantiene una conexión con la tradición narrativa árabe porque no deja entrever su opinión personal sobre lo narrado, sino que es el lector el que elabora su propia interpretación y juicio.
Durante este período también comenzó a escribir guiones de cine (en Egipto también es muy conocido por este motivo). A esta etapa también pertenece Hijos de nuestro barrio (1959), aunque ya preconiza lo que será la siguiente. Es una novela sobre la historia de las religiones: son cinco personajes que habían sucesivamente un mismo barrio, Adán, Moisés, Jesucristo, Mahoma y Newton (encarna al pensamiento científico). Las versiones de las historias de los personajes anteriores van consolidándose y convirtiéndose en mitos para los siguientes. Por esta obra comenzó a vivir bajo la amenaza de los extremistas religiosos.
De 1961 a 1967 se ve en sus obras una repercusión de los acontecimientos políticos del país, su crítica a Nasser y los revolucionarios que derrocaron la monarquía: El ladrón y los perros (1961) y Miramar (1967), donde experimenta con el monólogo interior.
La derrota de los árabes ante Israel de 1967 y el ambiente de pesimismo que se vivía en los países árabes le lleva a experimentar con el absurdo y el surrealismo: La taberna del gato negro. Empezó a construir novelas basadas en el diálogo.
A partir de 1972 su obra se volvió más heterogénea, usando todos los recursos a su alcance y experimentando con técnicas no usadas por él hasta entonces, como la variación de los puntos de vista y los subtextos inspirados en la narrativa árabe tradicional.
En 1988 le fue concedido el Premio Nobel y eso hizo que su obra se abriese a Occidente (aunque ya era conocido aquí), lo que pasa que se publicó su obra de forma desordenada y en distintas versiones.
En su país también le fueron condenados varios premios, siendo los más importantes el Premio Nacional de las Letras Egipcias y el Collar de la República.
En nuestro país fue candidato al Príncipe de Asturias en 2000 y da su nombre a un premio de traducción organizado por el Instituto Cervantes.

Fue un escritor muy prolífico que publicaba casi una novela por año. Las características principales de sus obras son las siguientes:
• Temática centrada en el hombre y en su lucha diaria contra el destino y las convenciones sociales
• Lenguaje sencillo y muy descriptivo
• Representación de tipos humanos

Casado y con dos hijas, en 2006 se cayó y se golpeó la cabeza. Con 94 años y con la salud muy mermada por el ataque terrorista sufrido, el traumatismo tuvo que ser operado y luego se le complicó con afecciones pulmonares y renales. Tras mes y medio en el hospital falleció.

Zaida

Muerte entre poetas. Ángela Vallvey. 2008.

Muerte entre poetas. Ángela Vallvey. 2008.

En un cigarral de Toledo se celebra una reunión de poetas y uno de ellos es asesinado. A lo largo de la novela se descubre al autor de crimen. Novela policíaca pues.
Para empezar busco en el diccionario y encuentro que un cigarral es una “casa de recreo y huerto que la rodea, en los alrededores de Toledo y con vistas a la ciudad”. Me parece un bonito término que viene, según me informa la RAE, de cigarra.
He encontrado unas bonitas fotos del cigarral de las Mercedes, que ahora es un hotel, y que pueden servir para hacerse una idea del ambiente.20090120084721-cigarral-de-las-mercedes1.jpg
 
El encargado de resolver el enigma es Nacho,  un poeta -metereólogo   que mantiene además una web  para  investigar delitos donde los participantes aportan lo que saben en relación a los sucesos delictivos que se van produciendo (¿qué más se puede pedir?).
El tema no es original: crimen en un lugar cerrado donde todos son sospechosos y además, como el muerto era un mal bicho, todos tienen motivos más que sobrados. Como la autora también es poeta, va intercalando bonitas descripciones y metáforas pero no siempre encajan bien, quedan un poco como de parche.
La trama no engancha y los personajes no calan.


Ángela Vallvey nació en 1964 en San Lorenzo de Calatrava, Ciudad Real. Es licenciada en Historia Contemporánea  por la Universidad de Granada,  poeta,  escritora,  colaboradora habitual en tertulias políticas de la radio y columnista en varias publicaciones (ABC, Mujer Hoy).
En 2002 recibió el Premio Nadal  por “Los estados carenciales”, en 2005 el IV Premio Ateneo de Sevilla de Poesía por “Nacida en cautividad” y en 2008 fue finalista del Planeta por la novela que ahora nos ocupa “Muerte entre poetas”.
Otras obras suyas son:
“A la caza del último hombre salvaje”
“No lo llames amor”
“Todas las muñecas son carnívoras”
“La ciudad del diablo”

Manoli

Palabrita.

En “Muerte entre poetas”, de Ángela Vallvey, me encuentro esta frase:


“Afortunadamente, en el restaurante habían colocado unas tarjetas con el nombre de cada comensal, que indicaban con explícita perspicuidad dónde debía sentarse cada uno.”


Y no me queda más remedio que acudir al diccionario porque la palabrita me llama poderosamente la atención. Encuentro lo siguiente:


Perspicuidad.
(Del lat. perspicuĭtas, -ātis).
1. f. Cualidad de perspicuo.


Perspicuo, cua.
(Del lat. perspicŭus).
1. adj. Claro, transparente y terso.
2. adj. Dicho de una persona: Que se explica con claridad.
3. adj. Dicho del estilo: inteligible (que puede ser entendido).

Me parece que algunos autores pierden un poco el norte en la búsqueda de sinónimos.

Manoli

Reunión Enero

Os recuerdo que la próxima reunión de este club de lectura será el próximo miércoles día 28 de enero a las 18 horas.

MANOLO

Mañana en la batalla piensa en mí. Javier Marías. 1994.

Mañana en la batalla piensa en mí. Javier Marías. 1994.

Un libro bien escrito, un lenguaje rico, una buena idea pero, en conjunto, aburrido. La parte de la entrevista con “el Único” es un parche y los personajes son flojos (la auxiliar de rey es imposible).
Al narrador sólo le interesa el protagonista es decir, él mismo, los demás le importan poco. Tan real como la vida misma pero el resultado me ha parecido bastante tedioso.

Manoli

El misterio de la cripta embrujada. Eduardo Mendoza. 1979.

El misterio de la cripta embrujada. Eduardo Mendoza. 1979.

Es un libro de un humor tan ácido que, en general, más que hilaridad produce pena. Los personajes viven una vida miserable en un mundo miserable.
Lo mejor, las explicaciones que nos da el protagonista sobre las razones de su comportamiento, el profundo conocimiento que tiene de las debilidades humanas a pesar de ser considerado “loco”.
Es una novela negra tomada a rechifla que no deja títere con cabeza y deja cierta sensación de desamparo.

Manoli