Reunión de Abril
La próxima reunión será el miércoles 9 de Abril a las 18 h.
La próxima reunión será el miércoles 9 de Abril a las 18 h.
Por aquel entonces, aún no conocíamos a Zaida, ni su inagotable maleta de libros leídos, ni su juvenil sonrisa, por eso, aquella primera vez, y también la segunda, me tocó a mí llevar la voz cantante de nuestra incipiente y desorientada asociación de lectores. Así que, sin saber muy bien lo que debía hacer, si no más bien intentando “no meter la pata” para no resultar incorrecta ni aburrida, y con la pretensión de que todos quisieran volver, entre sonrisas, lágrimas no, porque hubiera quedado chocante, aunque ganas no me faltaron de nerviosa que estaba, me dirigí a los presentes, una vez presentados, y leí una especie de alocución inaugural, que ahora hago extensiva a todos los que quieran saber por qué se creó el Club de lectura José María Hinojosa y cómo comenzó.
Decía así:
Muchas veces me he preguntado qué sienten otras personas ante las páginas de los libros que por un motivo u otro han pasado por mis manos. Conocer y compartir otras opiniones se me antoja interesante y enriquecedor.
Un día hice partícipe de esta singular idea a Encarni, amiga y lectora empedernida, y con mucho entusiasmo, sin necesidad de ánimos ajenos, decidimos crear un “biclub” de lectura.
Tere, otra amiga, y bibliotecaria a la vez, nos dijo que sería una buena idea comentarlo con Manolo, nuestro bibliotecario, porque podría ayudarnos facilitándonos libros, información y medios para llevar a cabo esta iniciativa. Así lo hicimos, y se entusiasmó tanto con la propuesta, que decidió hacerla pública y ampliarla a otros lectores, con el sorprendente resultado de que poco tiempo después, más o menos octubre de 2006, éramos más de dos. Con tanta gente congregada, hicimos una convocatoria preliminar en un reservado de la biblioteca, y en tan clandestina situación nos conocimos algunos de los que hoy estamos aquí. Ese día se confeccionó una lista con las primeras personas que, aunque algunas todavía ausentes, formaríamos el ya más amplio conjunto lector, y decidimos al buen tuntún, -y esto es rigurosamente cierto- cual sería el libro que iniciaría el catálogo de obras candidatas a estar en nuestra lista, que ojalá llegue a ser muy larga en el espacio y en el tiempo.
Aunque yo opté por “Mejillones para cenar”, o creo que así se llamaba, salió elegida por mayoría “El cartero de Neruda”, que hoy, se abre para todos.
Perdonad los errores de coordinadora sin experiencia, ni voz en estos votos.
Gracias a A. Skármeta por su libro, a Neruda por inspirarlo, y a todos por vuestra acertada propuesta, esfuerzo y participación.
Inmaculada Taza.
Biblioteca José María Hinojosa.
Málaga 18 de Enero de 2006.
De esto ha pasado ya algún tiempo; ahora es Zaida quien dirige nuestras reuniones, y aunque para mi fue muy gratificante esta labor, me compensa mucho más lo que estoy aprendiendo, y me llenan de ilusión las sorprendentes propuestas que cada mes nuestra coordinadora saca de su maleta, de su sonrisa y de su tesón, y, sobre todo, poder compartir un maravilloso tiempo con todos los que han hecho posible esta sueño:
-Manuel Villegas, el bibliotecario que apostó por una idea.
-Zaida Liñán, nuestra coordinadora llena de páginas.
Los participantes, o sea, nosotros:
-Encarni Liñán
-Ana Román
-Antonio Leiva
-Ángeles Espinosa
-Manoli Vega –nuestra “blogiadora”, o, como se diga-
-Manolo Sánchez
-Eva Caballero
-Mercedes Romero
-Cristina Quiñones
-María Gallardo
-Trini Fernández
-Francisco Luque
-Mabel Martínez
Y la que suscribe, Inmaculada Taza
Todos juntos: Club de Lectura José María Hinojosa.
Por cierto, el segundo libro que leímos fue “La hija del caníbal” de Rosa Montero, desde aquí, todos están reseñados.
“Alejandra mata a su padre y luego se quema viva. Este final trágico y desolador ocurre envuelto en misteriosas circunstancias: nadie conocía la verdadera personalidad de esa mujer, enigmática y triste; ni siquiera Martín, con el que acababa de vivir una intensa y tortuosa historia de amor, iniciada en el parque Lezama de Buenos Aires.
El descubrimiento de un alucinado Informe sobre ciegos, escrito por su padre, echará luz sobre el caso.
Este tenebroso análisis de un universo familiar constituye una reflexión sobre la grandeza y decadencia de la sociedad argentina y es uno de los títulos más representativos de la narrativa latinoamericana de este siglo”.
Resumen de la editorial
Lo considero un libro difícil de leer y nada placentero. Es excesivamente político.
Hay que tener en cuenta que Sábato, antes que escritor, es político comprometido y eminente físico, se doctoró en ciencias físicas y matemáticas, obtuvo una beca para estudiar en el Instituto Curie de París.
Pero es sobre todo la política lo que marca esta novela.
Parece que le duele Argentina, su tierra. Y sus personajes son una prueba de ello.
Se muestran siempre atormentados por su pasado, infancia difícil bien por proceder de familias desestructuradas, de familias ricas venidas a menos económica y moralmente, o por ser emigrantes y vivir una vida pobre y triste lejos de su tierra.
Al terminar de leer el libro pensé que me había equivocado en el orden en que aparece, empezando por el primer capítulo y terminando por el último. Creo que se entiende mejor si se lee el tercero el primero y el primero el segundo.
El segundo capítulo es el “Informe sobre ciegos”. Si el primero me costó, este me dio ganas de dejar el libro. Según Sábato los ciegos son una metáfora de las fuerzas del mal. Según algunos críticos era una alusión crítica a Borges, que, aunque muy admirado por él desde el punto de vista literario, era totalmente contrario a sus opiniones políticas.
“Fueron muchos los lectores que, luego del impacto que les produjo el famoso Informe sobre ciegos, recorrieron personalmente los lugares de Buenos Aires por los cuales Fernando Vidal Olmos se debatió durante su alucinante investigación: la estación Retiro, el barrio de Belgrano, más particularmente la Iglesia de la Sagrada Concepción, ésta última el portal, si se quiere, la entrada al universo prohibido de los Ciegos; intentando recrear, de alguna manera, el bosquejo de los pasos que este personaje extraordinario dibujó por la ciudad.”
Posiblemente quien lo haya leído tendrá una opinión distinta, porque está considerada como la mejor novela argentina del siglo XX. También es la obra por la que se conoce a su autor.
Mercedes
Las viudas de los jueves se convirtió en un fenómeno editorial en Argentina, convirtiendo a su autora en famosa. Su éxito, aparte del valor literario de la obra y de lo atractivo de la historia contada, tiene que ver con la situación político-económica argentina, con el reflejo al parecer fiel que hace de esa clase social y con un crimen perpetrado en un country sobre una socióloga famosa en el país, sin resolución.
Nacida en Burzaco, provincia de Buenos Aires, en 1960, estudia por influencia o presiones familiares (ella no lo aclara) en la Universidad de Buenos Aires como Contadora (he supuesto que significa “contable” o “economista”). Licenciada con excelentes notas, se dedica a esta profesión durante 10 años, principalmente como gerente administrativa de diferentes empresas. Pero ella misma reconoce en una entrevista que desde que cogía el ascensor en la planta baja hasta que llegaba a su oficina iba llorando. Lo mismo le pasaba cuando debía viajar para realizar alguna auditoría: en uno de esos viajes (para realizar una auditoría a una empresa de tornillos), mientras lloraba en el avión, vio el anuncio del certamen de literatura erótica de Tusquets “La sonrisa vertical” y decidió (sin saber en principio que se trataba de literatura erótica) pedirse unas vacaciones para escribir algo y presentarse al premio (quedó entre los 10 finalista). Sin abandonar su trabajo, empezó a trabajar en temas relacionados con la literatura: buscó asesoramiento en escritores y contactó con el editor de una revista que la admitió por su original carta de presentación (en 1992 recibió el Premio Pléyade al mejor artículo en revistas femeninas). A la par, asistió a cuantos talleres de escritura pudo y también a uno de escritura de guiones televisivos, a raíz del cual contactó con un guionista que la contrató para trabajar en diferentes comedias de televisión. Paralelamente, empieza a escribir novelas; al principio para el público infantil: consiguió una mención en un concurso de la editorial Edebé para que se publicara Serafín, el escritor y la bruja (2000) y fue Premio Iberoamericano Fundalectura-Norma 2005 de Colombia por Un ladrón entre nosotros.
Consigue en 2003 acabar la novela policíaca Tuya que presentó al Premio Planeta y consiguió quedar finalista. Es la historia de una mujer que descubre que su marido la engaña. Cuando sigue a su marido, descubre cómo éste mata accidentalmente a su amante.
Pero también escribe teatro (ahora mismo está estudiando Arte Dramático):
- Cuánto vale una heladera (2004): sobre el problema de la identidad. Una persona llamada como ella, Piñeiro, no consigue que la compañía eléctrica le indemnice por la avería de su nevera tras una subida de tensión porque su nombre no aparece en los ficheros, al no recoger éstos la letra “ñ”.
- Verona (2007)
Su carrera despega definitivamente en 2005 cuando logra el Premio Clarín-Alfaguara de ese año por Las viudas de los jueves, con un jurado compuesto por Saramago, Rosa Montero y el escritor argentino Eduardo Belgrano Rawson, con un comentario especial de Rosa Montero sobre la excelencia de la novela.
Su última novela se titula Elena sabe (2007), aún no publicada en España. Es la historia de una mujer que intenta averiguar quién asesinó a su hija, hallada muerta en una iglesia.
Claudia Piñeiro vive en un country, en El Pilar, pero ella misma afirma que la novela no es autobiográfica ni siquiera es reflejo de sus vecinos (digo yo que más de uno la habrá puesto verde) y que a ella le gusta mucho la ciudad y va todas las semanas a ver obras de teatro. Está casada y tiene 3 hijos.
Este año está previsto que se rueden para cine Las viudas… y Tuya.
Zaida.
AUGE Y DECLIVE DE UNA CLASE SOCIAL
LOS COUNTRYS:
La vida codificada
La microsociedad
Lo absurdo de las normas
La seguridad
LOS PERDEDORES Y LOS GANADORES A TODA COSTA (EL TANO SCAGLIA)
LA FORMA DE NARRACIÓN DEL TEXTO
Zaida.
Para mí, es uno de los mejores libros que he leído últimamente. Una novela compendio de filosofía, referencias bibliográficas, gramática, arte.
Una obra que nos habla de la soledad y de la necesidad de compartir. La soledad de dos seres que viven en el mismo edificio. Toda la historia la construyen dos personajes: una chica de 12 años, inquilina de uno de los pisos, y la portera del bloque, una portera-portera, como les gusta a los vecinos de clase alta que en él viven. La chica, Paloma, una preadolescente increíblemente inteligente, nos escribe dos diarios y nos explica su decisión de suicidarse al cumplir 13 años y quemar su vivienda. La portera, Renée, con sus pensamientos, nos desvela que no es quien quiere aparentar: con una inteligencia y una cultura que por todos los medios quiere ocultar, sólo quiere pasar desapercibida. Cada una vive ajena a la otra a pesar de lo parecidas que son.
La novela también es una crítica a la burguesía francesa: a esa bienpensante, ya sea de derechas o de izquierdas (aunque se ceba en los descendientes del mayo del 68, que se han convertido en unos reaccionarios).
Pero es mucho más que eso: con un lenguaje sencillo va desgranando ensayos sobre filosofía, literatura, arte y gramática. Y todo ello aderezado con momentos de gran humor: “Porque, en la ciudad, son los perros quienes llevan a los amos de paseo, aunque nadie parezca comprender que el hecho de haber querido cargar voluntariamente con un perro al que hay que sacar a pasear dos veces al día, llueva, nieve o haga viento, equivale a pasarse uno mismo una correa al cuello”.
Sus historias y las de sus vecinos contadas por ambas nos desvelan el microcosmos de esta especie de “Historia de una escalera” de clase alta en la que destacan los amantes de los animales, los gatos antes que los perros, las señoras de la limpieza que son damas y los extranjeros que llegan a Francia.
Para mí, perfecta. Si alguno la habéis leído, comentad que os ha parecido.
Un saludo a todos.
Zaida
RAE.
De trampa ante ojo.
Trampa o ilusión con que se engaña a alguien haciéndole ver lo que no es.
Wikipedia.
Un trampantojo (o «trampa ante el ojo»), es una técnica pictórica que intenta engañar a la vista jugando con la perspectiva y otros efectos ópticos.
Los trampantojos suelen ser pinturas murales realistas creadas deliberadamente para ofrecer una perspectiva falsa. Pueden ser interiores (representando muebles, ventanas, puertas o escenas más complejas) o exteriores, en muros de edificios.
También pueden encontrarse trampantojos pintados en mesas (aparentando naipes dispuestos para una partida, por ejemplo) u otros muebles.
Nos topamos con esta palabra en la descripción de un cuadro en un museo. Es una de esas palabras que encierra en si misma una descripción, es toda una frase y designa a una técnica artística muy curiosa de modo que ahí van (gracias a la wikipedia) un par de ejemplos: uno en un edificio de Hayange, Moselle (Francia) y un cuadro de Pere Borrell del Caso ("Escapando de la crítica", 1874).
Manoli
Un desamor, el peor de todos los posibles, el que se siente por uno mismo. Julio no se ama, ni siquiera se gusta. Por eso, cuando tiene la oportunidad, se apropia de la vida de otro, de su casa, de sus ropas, incluso de sus sentimientos, de su vida junto a su amante y de la paternidad de su hijo.
Muy buenos los cuentos que Julio va desgranando a lo largo de la novela. Un relato bien estructurado.
Me ha gustado este libro.
Manoli
Os comunico que la reunión correspondiente al mes de Marzo será el miércoles 12 a las 18 h.
El libro para leer (La viuda de los jueves) ya está en la biblioteca.
MANUEL VILLEGAS (Bibliotecario)
¿Qué mejor retrato de un escritor que mostrar a un hombre que ha quedado embrujado por los libros? Ciudad de Cristal
Estamos ante uno de los grandes escritores contemporáneos de carácter internacional, muy prolífico en su producción y variado en sus intereses artísticos. Con un estilo literario muy característico y personal, sus lectores le son fieles libro tras libro.
El mismo Auster nos cuenta parte de su biografía en A salto de mata (1997): cómo sobrevivió económicamente hasta el intento de publicación de su primer libro. Parte de los datos de este período de su vida los he extraído de este libro.
Su nombre completo es Paul Benjamin Auster y nació en Newark (New Jersey) el 3 de febrero de 1947. Sus abuelos procedían de Europa Central y eran judíos (él se declara agnóstico), aunque sus padres, Samuel y Queeny Auster, ya habían nacido en EEUU. La relación entre sus progenitores era bastante difícil porque, según él, su madre era una persona muy consumista y gastaba mucho y su padre era todo lo contrarios: cuenta cómo cuando iba con su madre a comprar ropa, ésta le arrastraba de una tienda a otra comprando todo lo que veía; cuando iba con su padre, le llevaba a las tiendas de saldos de las afueras. La desconexión con sus padres, envueltos casi siempre en peleas, le llevó a vivir, sobre los 10 años, lo que él llama su “exilio interior”, una época amarga en la que se sentía extranjero en su casa. Pero en 1959 uno de sus tíos, que era traductor y estaba de viaje por Europa, dejó su biblioteca en cajas en casa de Paul (este episodio lo refleja en El palacio de la luna). Con sólo 12 años, Auster comenzó a devorar caja tras caja de libros, encontrando un placer que hasta entonces no había sentido, aunque esto le alejó aún más de sus padres. A la vez que descubría el placer de leer, comenzaba a escribir: de esta época son sus primeros poemas, asesorado por su tío, cuando éste volvió de su viaje. Era un hombre estricto, según Auster, pero fue decisivo a la hora de asesorarle y criticarle. De todas formas, no fue hasta los 15 años, cuando leyó Crimen y castigo, cuando decidió ser escritor.
El tema monetario inculcado por sus padres le llevó a intentar conseguir dinero desde muy pequeño: cortaba el césped o quitaba la nieve de las casas de sus vecinos, vendía limonada, reciclaba botellas de vidrio… A los 15 años comienza a trabajar en verano y también lo compagina con los últimos años de estudios en el instituto. En el último año, sus padres se divorcian y su madre posteriormente se casará con otro hombre con el que Auster tendrá una magnífica relación. Sin siquiera asistir a la ceremonia de su propia graduación, se marcha con todo el dinero que ha podido ahorrar a Europa, donde recorrerá Francia, España, Italia e Irlanda.
A la vuelta ingresó en la Universidad de Columbia (Nueva York) para estudiar Literatura Inglesa y Comparada (Francesa e Italiana); paralelamente, para mantenerse comenzó a realizar traducciones y colaboraciones en revistas literarias y a trabajar en empleos bastante precarios. En su tercer año de universidad se apuntó a un programa de estudio en el extranjero, para ir a París, pero una vez allí, ya concedida la beca, tuvo un encontronazo con su tutor porque no le gustaba el programa que se ofrecía y pasó los siguientes meses vagabundeando por París, sin estudiar, Cuando volvió a Nueva York pensó que le iban a expulsar de la universidad y que sería reclutado para ir a Vietnam, pues estaban en plena guerra, pero el decano era un hombre muy comprensivo y le permitió quedarse.
Tras licenciarse en 1970, y quedar excluido por sorteo de ir a Vietnam, decide embarcarse en un petrolero, lo que consiguió gracias a la ayuda de su padrastro.
En 1971 decide volver a París, como cualquier aspirante a escritor que se preciara de la época, literario con su novia, Lydia Davis, hija del escritor Robert Gorham Davis, con la que más tarde se casará, también escritora y traductora del francés como él. En los tres años siguientes hizo toda una serie de trabajos variopintos para conseguir mantenerse, sobre todo, traducciones (a Mallarmé y Simenon), escribió en revistas y ofició de negro, pero también cosas más extrañas, como la relación que tuvo con un director de cine bastante famoso (al que no nombra) y su mujer, empeñada en salvar a artistas depauperados.
La vuelta a Nueva York en 1974 fue dura: se casó con Lydia y decidieron tener una vida más normalizada, pero Auster era incapaz de encontrar trabajos a tiempo completo, porque siempre se decidía por otros que le permitieran, según él, tener libertad para trabajar en sus poemas (pues eso es lo que hace estos años). Al final, su mujer y él realizan traducciones del francés a medias, prácticamente todo el día, y aún así no llegaban a final de mes. La cosa se complicó más cuando tuvieron su primer hijo: Daniel, todo un acontecimiento para Paul. Intenta de todo para sobrevivir: hace una obra de teatro que resulta ser desastrosa, inventa un juego de cartas de béisbol que le arruina y, al final, se da cuenta de que tiene que escribir una novela y hace una novela negra con final sorprendente que es rechazada por casi todas las editoriales: Jugada de presión, con el pseudónimo de Paul Benjamin.
Su matrimonio se derrumbó y se divorciaron, pero en poco tiempo conoció a la también escritora Siri Hustvedt con la que se casó en 1981 con la que vive feliz en la actualidad y con la que ha tenido otra hija: Sophie.
Cuando parecía que había tocado fondo, su padre murió y este hecho le proporcionó el salto de trampolín que necesitaba: no tanto económicamente (aunque la herencia le dio un respiro) sino porque le inspiró para la escritura de la obra La invención de la soledad (1982), entre el recuerdo a su padre y la reflexión sobre el acto de escribir. A partir de ahí se revelaría internacionalmente como escritor tras publicar con éxito La trilogía de Nueva York (1987), que comprende tres historias experimentales sobre el problema de la identidad: Ciudad de cristal, sobre un autor de novela negra envuelto en una situación misteriosa que le lleva a asumir diversas identidades; Fantasmas, sobre un detective llamado Azul que debe investigar a un hombre llamado Negro por cuenta de un cliente llamado Blanco; y Habitación cerrada, la historia de un escritor, que mientras investiga la vida de otro escritor desaparecido para una biografía, se da cuenta de que va asumiendo paulatinamente su identidad.
A partir de entonces, la carrera de Paul Auster irá propulsándose hasta convertirse en uno de los referentes de la literatura norteamericana de los últimos años.
A la vez, en los últimos años su producción artística se ha diversificado, pues ha realizado incursiones en el cine, que siempre le ha entusiasmado: el año que pasó en París durante su carrera universitaria intentó entrar en la prestigiosa escuela de cine de París, pero no pudo. En contacto con el director de cine Wayne Wang hizo los guiones para las películas Smoke (1995) y Blue in the face (1995) y luego en solitario dirigió la extraña Lulú on the bridge (1998), con Harvey Keithel y Mira Sorvino como protagonistas. En 2007 ha rodado en Portugal la película basada en su libro: La vida interior de Martin Frost, con poco presupuesto y en la que sale su hija Sophie (ya apareció en Lulú on the bridge siendo Lulú de niña). Ha sido estrenada en noviembre.
Su arte ha sido reconocido por diversos premios, para nosotros el más destacado ha sido el Príncipe de Asturias a las Letras del 2006.
Su producción es inmensa, siendo la mayor parte de ella novelas, pero también hay teatro, poesía (su pasión), ensayo y guiones cinematográficos.
Su universo literario está influenciado por sus autores favoritos: Cervantes y El Quijote (su libro preferido), Kafka y Beckett (los personajes de Flower y Stone, parecen sacados de una de sus obras de trabajo), Shakespeare, Dovstoiski y Edgar Allan Poe. Pero también por las situaciones vividas: en A salto de mata cuenta las historias de personajes con los que se va encontrando en su vida y muchos de ellos parecen inventados por él.
Podemos descubrir una serie de características en sus novelas:
A continuación os cuento el argumento de sus principales novelas:
El Palacio de la Luna (1989): es la historia de Marco Stanley Fogg, huérfano sin saberlo, y cuidado por su tío, que le lega 1492 libros en cajas de cartón. Decidido a cumplir la promesa que le hizo a su tío de acabar su carrera universitaria en Columbia, va cayendo en la pobreza más absoluta, mientras va leyendo y vendiendo los libros heredados. Rescatado por Kitty Wu escribe la biografía de un anciano pintor paralítico, que quiere legar a un hijo al que jamás llegó a conocer
Leviatán (1992): Paul Auster escribe la historia de Peter Aaron que escribe la historia de su amigo Ben Sachs, también escritor, que acaba de morir al manipular una bomba. Cuenta su historia de amistad de 15 años como dos formas diferentes de enfrentarse a la literatura: la ardua, lenta y trabajosa de Peter frente a la aparentemente fácil de Ben. También los diversos amores de ambos que se cruzan en el tiempo. Pero mientras Auster cuenta esta historia, los agentes del FB escriben la historia que murió mientras manipulaba una bomba y la historia del hombre (Peter Aaron) cuyas iniciales y teléfono encontraron en uno de los bolsillos de la víctima. A la vez, aquí hay un juego de espejos y anagramas porque Peter Aaron tiene las misma iniciales que Paul Auster, que a su vez tiene una mujer que se llama Siri, mientras que la de Aaron se llama Iris. Ambos tienen un hijo de un matrimonio anterior: el de Auster se llama Daniel y el de Aaron, David.
Mr.Vértigo (1994): es la historia de Walt, al que el Maestro Yehudi enseñó a levitar y volar. Es la historia de un adolescente que se convierte en adulto y pierde la magia y que trata desesperadamente de reencontrar el sentido de su existencia.
Tombuctú (1999): Mr. Bones es un perro de raza indefinida pero muy inteligente, pues lleva siete años escuchando el incesante torrente verbal de su amo, Willy Christmas, un vagabundo y poeta errante, recorriendo EEUU junto a él. En la actualidad, Willy presiente que llega el final del camino, un lugar que llama Tombuctú. Pero antes quiere hacer llegar a su profesora, que le abrió las puertas de la poesía, sus 64 cuadernos de poesías.
La noche del oráculo (2004): Sydney Orr es un escritor que se recupera de una enfermedad de la que nadie esperaba que se recuperara. Un día comprar un cuaderno azul y descubre que puede volver a escribir. Su amigo John Trauste (anagrama de Auster), también escritor y enfermo, tiene otro cuaderno azul y le ha hablado de Flitcraft, un personaje que aparece en El halcón maltés y que al sobrevivir tras un roce con la muerte lo abandonó todo para inventarse otra vida en otra ciudad. En la novela que Orr escribe, Flitcraft se ha convertido en Nick Bowen, un joven editor que, tras salvarse por un pelo de la muerte, se muda a Kansas, con el manuscrito de una novela inédita de una escritora famosa en los años veinte, y cuyo título es La noche del oráculo. Y en paralelo a la novela de Nick, Orr va contando la novela de su propia vida, de su matrimonio con Grace, una mujer cuyo pasado desconoce...
Brooklyn Follies (2005): Nathan Glass ha sobrevivido a un cáncer de pulmón y a un divorcio, y ha vuelto a Brooklyn, el lugar donde pasó su infancia. Hasta que enfermó era un vendedor de seguros; ahora, piensa escribir El libro del desvarí¬o humano. Contará todo lo que pasa a su alrededor, todo lo que le ocurre y lo que se le ocurre. Comienza a frecuentar el bar del barrio y está casi enamorado de la camarera. Y va también a la librerí¬a de segunda mano de Harry Brightman, un homosexual culto que no es quien dice ser. Y allí¬ se encuentra con Tom, su sobrino, el hijo de su amada hermana muerta... Poco a poco, Nathan irá descubriendo que no ha venido a Brooklyn a morir, sino a vivir
Viajes por el scriptorium (2007): un hombre mayor está encerrado en una habitación. No recuerda quién es. Sobre el escritorio ve una pila de papeles cuya importancia no es capaz de descifrar. Ignora que le vigilan: lo que leemos es el informe de los movimientos de este amnésico al que llaman Mr. Blank y de las visitas que irá recibiendo. Una serie de personajes relacionados con su pasado pretenden ajustar cuentas con él. Otros le muestran su gratitud. Cada visita proporcionará nuevas pistas sobre la identidad y el pasado de Mr. Blank. ¿Quién es realmente Mr. Blank? ¿Cuál es su relación con esos personajes que lo tienen encerrado? ¿De qué lo acusan? Uno de los manuscritos que hay entre los papeles del escritorio encierra la clave de su situación actual.
Por Zaida
EL EXTRAÑO VIAJE:
La herencia como detonante
El road-book del principio
El viaje de Jim Nashe
El extraño adolescente Jack Pozzi
LAS EXTRAÑAS PAREJAS:
Jim Nashe y Jack Pozzi
Flower y Stone
Murcks
EL EXTRAÑO FINAL
EL TÍTULO: EL AZAR EN LOS LIBROS DE AUSTER
O TE ENTUSIASMA O LE ODIAS
Por Zaida
Pocas veces he releído un libro y cuando lo he hecho, la segunda lectura me ha decepcionado. Sin embargo, esta novela cada vez me sorprende.
Sólo un gran maestro en el arte de escribir puede con una frase describir un paisaje o un personaje de forma tan profunda. Consigue, en unas cien páginas, transmitirnos la vida de un pueblo. El final es sorprendente.
No se si esta economía de palabras se debe a la tremenda timidez de Rulfo (a las personas tímidas no sólo les cuesta hablar en público, mucho más publicar algo que pueden leer gran cantidad de gente) En algún sitio leí que tardó veinte años en terminar de escribir esta obra. No la publicó hasta que consideró que estaba suficientemente pulida.
Se convirtió en un gran escritor, según dicen precursor del realismo mágico, con sólo dos obras “Pedro Páramo” y “El llano en llamas”, relatos cortos. En total unas doscientas páginas, pero realmente magistrales.
Por cierto, su nombre completo es Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno.
Por Mercedes
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“Escritor de una sola novela, Rulfo es una de las figuras literarias más apasionantes de este siglo. No es solamente un extraordinario escritor visto desde la óptica de nuestro idioma. Es una de esas raras cumbres que produce de tarde en tarde la literatura universal. Su obra, de calidad excelsa, se caracteriza por la desnudez expresiva, la condición total, la máxima economía de palabras que es dable imaginar. Huía del abuso del adjetivo, luchaba contra toda elucubración personal, prescindía de toda descripción o posición subjetiva. Se pasó largos años en este ejercicio de síntesis, escribiendo y rompiendo, hasta que creyó haber dado con la fórmula. Y entonces sólo tuvo que dar Pedro Páramo al papel. El camino hasta esa novela portentosa pasa por infinidad de cuentos, de los que son una escasa parte los publicados, muchos más los destruidos, y algunos que duermen en las carpetas de la duda.”
“La violencia, la soledad y la muerte son los tres pilares sobre los que se levanta la narrativa de Rulfo. Sus relatos sobrecogen, las descripciones son brevísimas, casi inexistentes, el ambiente brota de las sensaciones de los personales y de sus palabras. Las imágenes, concentradas, muchas veces brutales, nos sitúan en ese mundo bárbaro de la pobreza, la injusticia, la revolución, el saqueo, el bandolerismo, el eterno dolor humano. Y hay en todo ello una poesía trágica.: Comala, el pueblo al que llega el indio Juan Preciado a ajustar cuentas con su padre, Pedro Páramo, es un pueblo muerto: el aire está poblado de ecos y murmullos de fantasmas, y Juan Preciado dialoga con los muertos.”
Escritores a fondo.
Conversaciones con las grandes figuras literarias de nuestro tiempo.
JOAQUÍN SOLER SERRANO.
La historia, pese a ser bastante truculenta, no consigue atraer al lector, tal vez por estar narrada de un modo excesivamente expositivo. Se cuentan los hechos pero se habla muy poco de las motivaciones o los sentimientos de los personajes.
Creo que el autor hace esto a propósito porque una de las ideas que podemos sacar del texto es que cada uno ve lo que quiere ver, y dilucidar la verdad a partir de una serie de hechos no es tarea sencilla.
A George se le acusa de un delito y se le declara primero culpable y luego inocente ante su propio estupor porque no llega a comprender (él que es sincero defensor de la ley y la justicia) cómo la manipulación de pruebas y testimonios puede alterar la presentación de la realidad.
Por otro lado, vamos viendo a Arthur, el luchador, el triunfador, el racionalista, el científico que acaba siendo defensor del espiritismo (un modo como cualquier otro de trascender a la muerte, de permanecer, un consuelo).
La narración está bien llevada, a los protagonistas (Arthur y George) los vamos viendo crecer en paralelo, sus vidas se cruzan y luego continúan cada uno por su lado. La lectura es fácil pero se lee sin emoción.
Manoli
Una historia interesante narrada con muchas voces, cada una con su aire particular. Cada aportación recrea al personaje que narra de modo que el libro resulta un compendio de estilos.
El primo Herncastle, el sentido del honor del militar, el lenguaje escueto y la obsesión por defender a la vez la verdad y la familia. Gabriel Betteredge, el anciano mayordomo que divaga un poco al contar su parte de la historia, el que se casa porque le resulta más barato mantener una esposa que una sirvienta. Miss Clack, la pariente pobre (aunque también vive de las rentas), solterona, puritana, devota cristiana dedicada a las obras de caridad. Mathew Bruff, el eficiente abogado de la familia. Franklin Blake, el héroe. Ezra Jennings, el científico, el médico desgraciado, el que pone en marcha “el experimento”.
Betteredge y Miss Clack son, a mi gusto, los mejores personajes de la obra. Aportan una perspectiva muy particular y una pincelada de humor.
Una novela policíaca de las de antes. Con el lenguaje limpio y rico de las novelas victorianas.
Amélie Nothomb es una escritora superventas. Hasta la fecha ha publicado 21 libros que son aclamados por el público y la crítica.
Excéntrica, imaginativa, mordaz, esta belga de vida totalmente atípica, nació en 13 de agosto de 1967 en Kobe (Japón). Su padre es un barón y diplomático belga que arrastró a su familia por medio mundo. Toda su ajetreada infancia la marcó profundamente y es un tema recurrente en sus novelas, sobre todo en Biografía del hambre (2006).
Vivió hasta los cinco años en la región de Kansas (muy diferente en el estilo de vida a Tokio) y tuvo una relación, para ella muy importante, con su nodriza japonesa, ya que sus padres, según ella, son personas muy distantes: con el padre dice que mantiene una relación intelectual (se hablan y se miran pero no se abrazan). Dice que a los dos años aprendió en secreto a hablar japonés y esta cultura la marcó. Pero entonces trasladaron a su padre a otros países: a los cinco años va a China, Laos, Birmania, de allí a los nueve años a Nueva York, a los doce a Bangladesh y después a los quince a Bélgica, su patria. Pero se siente extraña y extranjera en esa cultura que no la entiende. Estudia en Bruselas Filología Románica y empieza a escribir para escapar de la presión que siente en Bélgica: La higiene del asesino (1992 y, en España, en 1996). Desde entonces, escribe todos los días desde las 4 de la mañana a las 8, a mano (no usa ordenador ni Internet), envuelta en jerseys y bebiendo sin parar tazas de té negro.
Una vez terminada su carrera, decide marcharse a Japón a trabajar como traductora en una gran multinacional y allí sucede, ella declara, todo lo que se transcribe en Estupor y temblores (1999 en Francia y 2000 en España), tal cual, incluido lo de los baños. Esta novela supondrá un gran éxito en Francia y obtendrá el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa de ese año. Ha sido llevada al cine en 2003 por Alain Corneau.
A partir de entonces, ha sido un no parar: escribe tres novelas al año aunque publica sólo una, todas de gran éxito en el país galo.
Desde luego es una persona bastante peculiar. Toda su obra es inmensamente autobiográfica, según ella dice, pero a veces es contradictoria, extrema, incongruente: en realidad, no se puede discernir lo que es real de lo inventado. Se nutre básicamente de su infancia, para ella la parte más importante de su vida. Aparece en varios de sus libros, pero sobre todo en Biografía del hambre (2004 y en España 2006), donde cuenta los años de su infancia en que padeció anorexia y bulimia. El tema del alimento también es un recurrente en su obra.
La crítica está dividida. Alabada por unos, a otros les parece superficial y absurda o demasiado exótica (estilo Bic). Pero hay que reconocer que es original y, a pesar de un cierto estilo a veces infantil, posee un vocabulario preciso y cierto gusto por la inserción de comentarios, vocabulario y citas cultas. Le gustan las situaciones extremas, los personajes excéntricos, las escenografías absurdas. Sus frases son cortas y directas y sus reflexiones muchas veces mínimas. Le gusta realizar generalizaciones que parten de la observación de un detalle y extraer conclusiones de las situaciones cotidianas. Además, le gusta teatralizar las presentaciones de sus libros, a los que considera sus bebés.
Algunas de sus obras son:
La higiene del asesino (1992/1996): un anciano y misántropo premio Nobel de Literatura se encuentra próximo a la muerte debido a una exótica enfermedad de las articulaciones. Todos los periodistas enviados a entrevistarle son tratados con una malignidad y un cinismo extremos, hasta que una joven de fuerte carácter le planta cara y le arranca en un intenso duelo dialéctico una entrevista sorprendente...
Metafísica de los tubos (2000/2001): narra los primeros años de la vida de una niña obsesionada por el agua que, disconforme con su entorno, adopta la inerte forma de tubo como condición existencial. Con la crueldad, realismo y humor a que nos tiene acostumbrados, la autora rememora episodios de su infancia japonesa
Antichrista (2003/2005): Blanche conoce a Christa en la Universidad de Bruselas. Ambas tienen dieciséis años, Blanche es solitaria, tímida e insegura, Christa deslumbra por sus dotes de seducción y su descaro. El encuentro de estas personalidades podría haber propiciado una amistad duradera, pero se convierte en un doloroso camino de manipulación, abusos y humillaciones para Blanche, quien decide rebelarse. Antichrista, tragicomedia iniciática sobre las dependencias emocionales de la adolescencia y una reflexión sobre la vulnerabilidad, el sufrimiento y las expectativas de esa tierra de nadie situada entre la infancia y la juventud.
Biografía del hambre (2004/2006): es un libro autobiográfico que también es una apología del apetito. No obstante haber padecido anorexia durante dos años, en el relato explica su vida a través del hambre y reivindica una glotonería en muchos registros: hambre de lenguas, de libros, de alcohol, de chocolate, ansia de belleza y de descubrimientos... Amélie Nothomb afirma que tiene «un apetito absoluto», al que asedia en este relato en todas sus formas, del éxtasis al horror.
Ácido sulfúrico (2005/2007): el último grito en programas televisivos de entretenimiento se llama «Concentración». Por las calles de París se recluta a los participantes de este reality show, que serán trasladados al plató en vagones precintados como los que trasportaban a los judíos durante el exterminio nazi y, después, internados en un campo. Ante las cámaras de televisión, los prisioneros son golpeados y humillados. El clímax llega cada semana, cuando los telespectadores ejercen el televoto: desde sus casas pueden eliminar-ejecutar a uno de los participantes. Pannonique, una estudiante de gran belleza, es reclutada. Zdena, una mujer sin empleo, se enamora de ella. Una pareja fatal: la víctima y el verdugo. Cuando la audiencia tiene que votar sale a la luz el sadismo inconsciente del público que deplora el horror pero es incapaz de perderse una entrega. Una historia que sirve como crítica de un mundo brutal y crudo de hipocresía biempensante: un mundo en el que incluso la denuncia del sistema pertenece al sistema.
Zaida
Al principio del libro “Donde el corazón te lleve” (Susanna Tamaro) hay una frase que dice: “No lograba entender que quisieras entrar en posesión de aquel horrendo gozquillo”.
La frase en si ya es bastante obtusa y lo de gozquillo es el remate. Sentí curiosidad y fui a ver qué dicen los diccionarios. Aquí tenéis lo que encontré:
GOZQUE:
- (De la voz gozc de llamar al perro) perro
- Palabra perteneciente al grupo de voces usadas para llamar a los perros tales como ¡chucho!
- Perro pequeño, se usan más los diminutivos “gozquecillo” o “gozquezuelo” (y supongo que gozquillo).
Manoli.
Catherine Morland no es una heroína de novela gótica, es una muchacha sana y robusta, ni muy guapa ni muy inteligente pero con un gran sentido común. Se nos cuenta una historia sencilla aunque no por ello exenta de percances.
Los personajes van apareciendo: los Allen, sencillos en su riqueza, simples y bienintencionados. Isabella, la falsa amiga, la cazafortunas, intrigante e interesada. John Thorpe, el vanidoso. Los Tilney, educados y sensibles.
Entre todos ellos se mueve Catherine que en su simpleza no es capaz de detectar los dobleces de los demás.
Un libro de hace doscientos años que retrata una sociedad que ya no existe. Unas personas que vivian de las rentas, de modo que no se ocupaban en trabajo alguno y dedicaban su tiempo a pasear, hacer visitas, coser o leer.
Jane Austen formaba parte de este grupo de modo que sus descripciones deben ser fieles a la realidad.
Es un libro divertido, una sátira de la novela gótica de la época, la antiheroina. No os cuento el final por si os apetece leerla aunque tal vez no os resulte dificil adivinarlo.
Manoli.
JAPÓN Y LOS JAPONESES:
El retrato de Amélie Nothomb
Oriente/Occidente
La confrontación entre la tradición y el sistema capitalista del trabajo
La mujer y el hombre en Japón
Las multinacionales niponas:
Sistema jerárquico
Sadismo y masoquismo en el trabajo: el servilismo y la sumisión
La anulación de la personalidad
LA PROTAGONISTA Y SUS JEFES:
La relación con Fubuki Mori
El señor Omochi y su sadismo
El señor Haneda o “dios” y su misericordia pero no intervención
El señor Tenshi o el fracaso de la iniciativa
La otra Amélie: su sumisión, infantilismo y dependencia
LO CÓMICO COMO CRÍTICA
(Zaida)
Óscar Drai encuentra en Germán y Marina la familia que no tiene. Vuelca su vida en ellos y en la resolución de un profundo misterio.
Los personajes van haciendo su aparición uno a uno, Benjamín Sentís, Kolvenik, Eva Irinova, Luis Caret, el Dr. Shelley, cada uno con sus luces y sus sombras. Entre todos reconstruyen una negra historia de muertes y zombies mecánicos que engancha desde el primer momento.
Son el amor y el fuego los encargados de depurar el mal.
El final es terriblemente emotivo. La impotencia ante la muerte. El gran dolor de la pérdida.
La estructura y el estilo de la novela parece adelantar lo que luego fue "La sombra del viento".
Se la cataloga como novela juvenil. Es cierto que el lenguaje es limpio y no hay páginas escabrosas aunque si muchos asesinatos y algo de casquería.
Un buen libro que pueden leer pequeños y grandes. Una historia trepidante, un homenaje a la amistad y al amor.
Manoli.
Robert Fisher.
La vida de este guionista norteamericano de radio y televisión es una incógnita. Por la red, circula una única e idéntica biografía que no varía ni una coma de una página a otra. Parece como si la hubiese fabricado él y todo el mundo la copiara. Y digo lo que haberla escrito él porque no he conseguido encontrar su fecha de nacimiento ni datos sobre su formación o su lugar de residencia. Él mismo dice que nació en Long Beach (California) “para estar cerca de su madre” y recuerda que “fue un martes porque ese día no tenía nada que hacer”.
Por otra parte, creo que se mezcla su biografía con la de otro Robert Fischer de Gran Bretaña, profesor de Educación y director del Centro de Investigación en la Enseñanza del Pensar en la Universidad de Brunel, Inglaterra. Pero no es el mismo porque me parecen incompatibles sus estudios sobre procedimientos y estrategias de pensamiento con la biografía de guionista de multitud de programas en América (pero muchas páginas los mezclan sin empacho).
Comenzó en la radio a los 19 años, escribiendo guiones cómicos. Ha preparado guiones para famosos humoristas americanos como Groucho Marx, Lucile Ball, Bob Hope y otros que no son conocidos aquí (o yo no los conozco). En esa biografía que circula se dice que es autor o coautor de cerca de 400 programas cómicos de radio y, cuando llegó la televisión, de casi 1200: vamos que no le veo haciendo estudios de aprendizaje para la Universidad de Brunel. Porque, además, es coautor (eso se le da muy bien) de nueve películas y tres obras de teatro. A parte de ser autor de este libro y es coautor (con Beth Kelly) de otros como: “El búho que no podía ulular” , “El caballero silencioso y otros relatos” y “El gato que encontró a Dios”. Parece que tiene otros dos con ella que no se han editado en España (“The Cowboy and the Angel” y “The Clown of Durbinshire”).
Por lo que parece no ha concedido muchas entrevistas (no he encontrado ninguna) hasta hace poco y se ha mantenido en la sombra; él mismo se ha autodenominado como “el famoso desconocido”. Pero parece que ahora está saliendo en programas de variedades de la televisión.
Se hizo famoso en 1990 cuando escribió El caballero de la armadura oxidada, que se convirtió en un bestseller y del que se han vendido millones de copias en todo el mundo. Parece que en Latinoamérica se le ha recibido como a un nuevo gurú de la felicidad: se dice (no sé si es cierto) que en Chile, el ministerio de Educación exigió que todas las bibliotecas tuvieran el libro y recomendó a todas las librerías del país que lo pusieran a la venta.
Actualmente prepara el guión cinematográfico del libro y una versión musical en clave de comedia del mismo título, en la que parece que hará de Merlín.
Además se está preparando un documental sobre su vida (nos enteraremos de algo más) en el que se hablará del poder curativo de la risa: en el que cantará parte de la música que ha compuesto y que, según él, le sirvió para superar momentos difíciles de su vida.
Marcia Grad.
Pues si hay pocos datos sobre el autor anterior, muchísimos menos sobre Marcia Grad.
Fue la editora de El caballero de la armadura oxidada y, supongo que viendo su éxito, decidió escribir también sobre estos temas.
Parece ser que, además de editora, es educadora de “Terapia Racional Emotiva Conductual”, una rama de la Psicología potenciada por Albert Ellis que es uno de los impulsores de la nueva moda de los “personal coaching”, especies de entrenadores de la conducta (guías que orientan la vida de las personas a las que dirigen o ayudan). Su filosofía es apartar de la vida las “ideas irracionales” que nos hacen obrar de manera errónea (como a la princesa del cuento). Marcia Grad ha colaborado con él en algún libro y ella se dedica a dar seminarios sobre conseguir carisma y crecimiento personal a grupos y empresas.
Otras obras suyas son: “El libro de recetas de la princesa que creía en los cuentos de hadas”, “Carisma: cómo lograr esa magia especial”, “El secreto para superar el abuso verbal” y “El matadragones que tenía el corazón pesaroso”.
Los libros de autoayuda.
En los últimos años se ha puesto de moda este género, aunque a veces resulta un cajón de sastre donde todo cabe.
Se ofrecen como guías o manuales para poder realizar múltiples cosas en la vida por uno mismo: ser feliz, ser carismático, ser independiente, conseguir el éxito, conseguir el amor, alcanzar la sabiduría, adelgazar…
Unos se presentan, como los que hemos leído, como cuentos actualizados con moraleja (también como los de Bucay); otros como manuales puros y duros de pautas que hay que seguir paso a paso para conseguir el objetivo propuesto (Quién se ha comido mi queso); otros se asemejan a diarios; algunos se recubren de misticismo (como los de Paulo Coelho). Pueden ser de ayuda psicológica, sobre negocios, sobre salud, sobre religiosidad, de dietas…
La crítica literaria los destroza, porque (salvo escasas excepciones), el estilo literario es lo de menos en estos libros. Son sencillos en su redacción y sin complicaciones estilísticas ni recursos literarios de ningún tipo. Muchos de ellos son verdaderas aberraciones para los que amamos la Literatura.
Pero aún así son atractivos para el público en general, sobre todo los de espiritualidad. Eso ha hecho que incluso desde la X Exposición del Libro Católico, un obispo dijera que los libros de espiritualidad católica estaban siendo sustituidos por los lectores por estos libros de autoayuda. Para el psicólogo Juan Carlos Volnovich, su éxito se debe a “la necesidad de comprensión, afecto y espiritualidad en una sociedad acostumbrada al consumo de bienes materiales. La gente busca ávidamente espiritualidad, algo con lo cual sentirse comprendida”. Pero él mismo opina que “no aportan nada nuevo, refuerzan estereotipos, convenciones. Y provocan una mezcla de satisfacción y frustración, por eso se consumen uno tras otro”.
Otros expertos opinan lo contrario y son muchos los terapeutas (a veces pseudoterapeutas) que los recomiendan a sus clientes. Sobre todo, los llamados “personal coaching”, tan en moda hoy en día.